Geologias del silicio

 

 

Las capas de roca y sedimentos se ven hoy superpuestas por otras formas de acumulación: archivos de imágenes, conjuntos de datos y modelos predictivos que funcionan como estratos invisibles pero activos. Así como otras épocas quedaron inscritas en el hierro o el carbón, buena parte de la cultura visual contemporánea se apoya sobre un sustrato mineral que almacena, procesa y reorganiza imágenes.

¿Qué tipo de memoria emerge cuando el archivo ya no se limita a conservar, sino que genera? ¿Qué ocurre cuando el paisaje empieza a comportarse como una base de datos?

En esta serie, la imagen aparece como una superficie estratificada donde la figura humana puede convertirse en resto, accidente topográfico o vestigio escénico, mientras el entorno adquiere una presencia activa, densa y ambigua. La escena conserva una apariencia reconocible, pero su coherencia empieza a resquebrajarse.

De esta tensión surge una teatralidad discreta. Las figuras, a veces apenas unidas al espacio, se presentan como presencias frágiles y recortadas, expuestas tanto a la condición construida de la imagen como a la inestabilidad del entorno que las acoge. Sedimento y simulación se entrelazan en superficies que oscilan entre lo orgánico y lo sintético.

La serie se centra en escenas en las que el mundo sigue siendo reconocible, aunque la lógica que lo organiza comienza a fallar.

AI